lunes, febrero 18, 2008

Far West (Lejano Oeste)

Óscar es un colombiano que aterrizó muy joven en tierras españolas y que en el año 2000 fue detenido por asaltar un furgón de transporte de fondos. Es un tipo listo y con la cabeza muy dura.

En septiembre pasado le dejaron suelto con un permiso penitenciario, aquí, en el país que le pone ático de lujo al ministro de Justicia a cuatro días de las elecciones. Cumplía una condena de veinte años, si la información no me falla. Estaba en la cárcel de Aranjuez, y como era una lata... decidió no volver a la celda. Algo tenía que hacer para sobrevivir en la jungla de asfalto, y, tras estudiar las posibilidades, decidió, según la investigación en marcha, establecer una franquicia del sicariato, un chiringuito de muerte.

Ese mismo mes apareció se descrubió en Ciempozuelos, en un bidón de ácido sulfúrico, un fiambre semienterrado, con las manos cortadas, la cabeza esqueletizada y, en el cuello, un cadenón de oro de hortera de bolera. Ahora, las fuerzas policiales afirman haber desmontado el negocio de Óscar. Y dicen tener pruebas suficientes para cargarle el muerto.

Pero estos datos, solo son eso: datos. El hecho, es que mi pais a este paso se va a convertir en una extensión del Far West americano, en donde casi todos tendremos que ir con un arma de fuego en la cintura, ya que se les está perdiendo el respeto. Nada hay de extraño, si tenemos en cuenta que se ha perdido el respeto a la vida. Y a la ley, una ley que no sirve para garantizar la seguridad ciudadana porque no es capaz de encerrar a los delincuentes: hay por ahí decenas de ellos que acumulan cientos de detenciones... y como si nada.

Es seguro que a Óscar le caigan algunas decenas de años de prisión, pero sin que se tenga demasiado en cuenta que es un reincidente, que presuntamente forma parte de una banda criminal organizada y que, según los investigadores, su negocio es la muerte. Y tal y como está el sistema ahora, no llegará ni a estar dentro de la cárcel ni 3/4 partes. Es lo que ocurre cuando un sistema se vuelve obseso por las garantías: garantías sí, pero en su justa medida, que tan importante es garantizar la seguridad como la integridad personal de los delincuentes; pero mucho más importante es la protección de las víctimas, y de la sociedad en su conjunto, contra esta clase de elementos antisociales, que no sienten respeto ni por lo ajeno, ni por la propia vida.

Cuando se critica el contrato de integración, primero se debería preguntarse como un tipo como Óscar ha entrado en este país. El coladero que se ha convertido Barajas y que las imágenes de Telemadrid han dejado en evidencia, debería a muchos caérseles los palos del sombrajo y dimitir de ipso facto, y gastar el dinero de reformas de áticos en la seguridad de todos, dotando a las fuerzas de seguridad de los elementos tanto legales, materiales y económicos; para que puedan cumplir una función elemental en todo sistema que se precie llamar democrático: la seguridad.

De hecho, hay una banda de menores rumanos que en todo Bravo Murillo, pero en especial en la zona Plaza Castilla y Valdeacedereas, se dedican a robar todo tipo de cosas a personas que, parándose un momento en el cajero, le son sustraídos el móvil, la cartera y todo el dinero posible. Y como son menores, ya se sabe que la Ley penal del Menor les protege. Y ojo con tocarles. No se les puede expulsar por ser menores. Tampoco se les puede enviar a un centro de menores porque son menores de 13 años (la mayoría de ellos). Solo se puede llamar a sus padres y poco más. ¿Y las víctimas, que pueden hacer? Nada. "Ajo y agua"

Otro hecho, es que los delincuentes una vez detenidos, tiene la resabia costumbre de denunciar al policía que les detiene, con lo que eso, en su régimen disciplinario les supone: suspensión de empelo y sueldo e impedimento de ascensos; y aunque el 99,9% de los casos se archiva ¿como va a hacer entonces la Policía su trabajo? Y para más escarnio, muchos de ellos necesitan contratar servicios de abogados para su defensa. si estos delincuentes son de nacionalidad rumana (por ejemplo) aunque España tiene una moratoria de incorporación, son ciudadanos de la UE, por lo cual, son inexpulsables, aunque ya pesen sobre ellos órdenes de expulsión.

Como ven, el panorama de la seguridad ciudadana se asemeja mucho a ese "Far West" de las películas portagonizadas por Wayne, Easwood,... y tantos otros, y mucho me temo, que ya no solo tendremos que acordarnos del llevar el móvil, sino además la automática, no vaya ser que los forajidos decidan esa linda mañana a liarla gorda.

martes, febrero 12, 2008

La osadia de Elíecer

Cuba es en sí; una "isla prisión". Al igual que en su momento lo eran la llamada "República Democrática Alemana", y algunos países, que estaban a las órdenes de la extinta URSS. Elíecer era un muchacho que aunque se definía como "un revolucionario más" tuvo la osadía de hacer preguntas incómodas al llamado presidente del "parlamento cubano".

El precio de tales preguntas, ya se ha visto: detenido. ¿Y que dicen los voceros del régimen de Castro y sus defensores? Nada. guardan silencio cómplice de un atropello más. Como Elíecer no es escritor famoso, puede que su destino sea tan incierto como la noche oscura. ¿y que dijo el presidente del parlamento cubano ante tales preguntas? Un montón de sandeces que no se las cree nadie. ¿Pero hay suficientes cubanos como que para que si salieran de viaje colapsar el espacio aéreo? Eso solo lo dice alguien que solo trata de evitar la pregunta, o como dicen en mi barrio, irse por los "Cerros de Úbeda".

Si en la RDA, muchos alemanes pagaron con su vida buscar respuestas a preguntas incómodas, y a aquellos que intentaban huir de aquella prisión sin paredes eran ametrallados sin piedad... ¿que es lo que esté pasando en cuba y no nos enteramos? Puede que el día que Cuba sea en verdad una democracia como el buen Wiston Churchill decía (democracia significa que tienes la completa seguridad que a las 5 de la mañana, si llaman a la puerta de tu casa, es el lechero) nos enteraremos de lo que realmente pasaba dentro. Es más... alguno lo negará tanto o más como aquellos que tratan de negar por activa y por pasiva lo sucedido en Auswich; afirmando que fue invención de los americanos.

Lo malo es que para más escarnio, Cuba y Auswich comparten una leyenda sarcástica común: su lema en la puerta de entrada sin dirección de salida reza "El trabajo os hará libres".

martes, febrero 05, 2008

Números

Mal día eligió Mr. Z, para presentar su cartel electoral. Si algo tienen las matemáticas, es la contundencia de las cifras. 2 + 2 = 4, 4 + 4 = 8… así de sencillo y simple como ya dejó claro Pitágoras de Samos.

Pos partiendo de los números:

a.- El paro a aumentado en enero a lo bestia. 182.000 empleos menos y 86.000 afiliados menos a la seguridad social.

b.- Desde que el Dr. Montes no está a cargo del Servicio de Urgencias del Severo Ochoa, las “muertes raras” han bajado a lo bestia hasta números que se consideran normales. De 246 muertes en el momento en el que fue destituido, a 96 en la actualidad, según balance presentado por la Comunidad de Madrid

Es lo que tienen los números. Son tan claros y tan concisos que una grafía de los mismos cuentan de forma clara y sin paliativos la realidad de las cosas. Lo demás son elucubraciones, intentos banales de vendernos la moto al precio que sea; de tratar de sedarnos con barbitúricos de “buenismos”. A Mr. Z se le han descuadrado los planes, porque la realidad de los números le ha explotado en la cara, y trata como sea, de suministrarnos dosis de “Buenismo”, de que todo va bien y, quien piense lo contrario, debe ser tratado como hereje. Vamos, que entre el paro laboral, la economía y ese apoyo incondicional al Dr. Montes; los números de Z presentan un cuadro negativo de descrédito, de tratar de vendernos gato por libre o duros a dos reales. Mal camino.

Si Mr. Z se piensa que todos somos tontos o que no sabemos contar. Es probable, que gracias a su Ley educativa, los jóvenes de hoy no sepan ni eso, o que eso del cálculo mental sea demasiado para su cuerpo porque requiera mucho esfuerzo, y tal vez su mensaje tenga mejor llegada allí. El problema es que la gran mayoría, ya tiene que hacer esfuerzos para pasar el día 20 de cada mes, y eso ya requiere de contar 1, 2 y 3.

Ahí es donde los números y Pitágoras cobran su protagonismo. Y si de algo sabe el Sr. Pizarro, es de números; porque Solves es de mucho pico y poco número.